Sobre el pucho

Voy a empezar a fumar para escribir. Sólo para escribir. Voy a sentarme a la noche frente al monitor con un atado al que le queden cinco cigarrillos y voy a encender uno cada media hora, más o menos. Voy a fumar pitadas largas que quemen al menos medio centímetro de tabaco mientras entrecierro los ojos clavados en el último párrafo. Voy a fumar cada cigarrillo casi hasta llegar al filtro y a retorcer las colillas contra el cenicero de madera que tiene tallado “Villa Carlos Paz”. Y me voy a acordar de cuando fumaba de chico. Me pasaban a buscar Gustavo, Leo y el Pecas, comprábamos un atado de veinte y nos quedábamos toda la tarde fumando al costado de la vía. O le afanábamos los 43/70 al padre de Gustavo y los fumábamos en la terraza de su casa.

Voy a fumar para escribir, nada más. Y ya casi a la medianoche, sin puchos, voy retorcer la cajita de Marlboro hasta que quede aplastada como una pelota pinchada. Entonces me voy a poner la camperita de Adidas y voy a caminar las cuatro cuadras hasta el kiosco de la estación de servicio que está abierto toda la noche y que atiende la misma mina hace seis años. Y otra vez voy a pensar que la chica es muy linda pero se maquilla demasiado.


Y a la vuelta voy a pasar por el paredón del gimnasio del Santísimo Redentor que tiene pintado un mural gigante con chicos que juegan en un parque iluminado por una virgen. Y voy a buscar un graffiti nuevo que contraste con el fondo celestial. “Fede sos amigo de la yuta, cornudo y cagón” va a tener escrito con aerosol negro. Y me voy a acordar de la banda adolescente con la que salíamos a pintar “Requiesca in pace” sobre las paredes del colegio Echeverría y de la fábrica Danubio después de los ensayos. Y voy a pensar que debería cambiarle las cuerdas a la Ibanez.

De vuelta en el departamento voy a putear un poco por el olor a pucho y a abrir las ventanas para que entre el aire fresco. Y con el atado nuevo sin tocar me voy a volver a sentar frente al monitor a ver si cierro ese párrafo imposible.

2 comentarios:

Jota dijo...

Sabés que somos del mismo barrio y entonces todo lo que contás sobre los lugares se me hace demasiado conocido. Placer leerte.
Jota

Á. dijo...

Trefo! Leí unos cuantos. Me gustaron mucho. Y esto no es para que me perdones.

Un abrazo!
Á.